27.09.2024
07.12.2024
Inauguración 27 September 18:00
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CarrerasMugica tiene el agrado de presentar entre el 27 de septiembre y el 9 de diciembre "Mudo" la segunda exposición de Angela de la Cruz en nuestra galería.
→ Ángela de la CruzMudo sugiere silencio. También una incapacidad, deliberada o impuesta, para la expresión. Las obras de esta exposición se encuentran en un estado de espera, conteniendo la respiración en anticipación. Evocan el ambiente de esas cafeterías de los parques en las que el mobiliario ha sido retirado para la temporada de invierno, aguardando la llegada del buen tiempo para volver a respirar, vivir y hablar. Entretanto, los muebles son testigos silenciosos de esa tregua, como extras en una escena de película: esenciales para la expresión visual de la historia, pero sin poder alguno para dirigirla. Existen como fondo para el despliegue de la narración. La silenciada paleta de color permite a las obras integrarse y pasar desapercibidas, mientras que las ocasionales punzadas de rojo recuerdan la vida y la sangre que bullen en ellas esperando expresarse. Además, los bancos transformados en sillas imposibles aumentan el desasosiego. Unos objetos concebidos para una espera confortable aparecen reensamblados, haciendo que ese confort resulte inalcanzable. La obra expuesta se inspira en Giacometti y sus figuras alargadas, tan delgadas que casi ni existen, comprimidas y alteradas por los descomunales acontecimientos que marcaron el siglo XX,, pero también por Houdini y sus números de desaparición, que requerían gran agilidad, fuerza y artificio para asegurar la supervivencia. Mudo habla de supervivencia, de espera y de anticipación. Mientras, las obras contienen la respiración en silencio, esperando a ver qué viene después.
Mudo por Ángela de la Cruz (Edición Anna Zraykat)
Mudo sugiere silencio. También una incapacidad, deliberada o impuesta, para la expresión. Las obras de esta exposición se encuentran en un estado de espera, conteniendo la respiración en anticipación. Evocan el ambiente de esas cafeterías de los parques en las que el mobiliario ha sido retirado para la temporada de invierno, aguardando la llegada del buen tiempo para volver a respirar, vivir y hablar. Entretanto, los muebles son testigos silenciosos de esa tregua, como extras en una escena de película: esenciales para la expresión visual de la historia, pero sin poder alguno para dirigirla. Existen como fondo para el despliegue de la narración. La silenciada paleta de color permite a las obras integrarse y pasar desapercibidas, mientras que las ocasionales punzadas de rojo recuerdan la vida y la sangre que bullen en ellas esperando expresarse. Además, los bancos transformados en sillas imposibles aumentan el desasosiego. Unos objetos concebidos para una espera confortable aparecen reensamblados, haciendo que ese confort resulte inalcanzable. La obra expuesta se inspira en Giacometti y sus figuras alargadas, tan delgadas que casi ni existen, comprimidas y alteradas por los descomunales acontecimientos que marcaron el siglo XX,, pero también por Houdini y sus números de desaparición, que requerían gran agilidad, fuerza y artificio para asegurar la supervivencia. Mudo habla de supervivencia, de espera y de anticipación. Mientras, las obras contienen la respiración en silencio, esperando a ver qué viene después.
Mudo por Ángela de la Cruz (Edición Anna Zraykat)