05.03.2021
07.05.2021
Inauguración 05 March 20:00
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CarrerasMugica tiene el agrado de presentar, del 5 de marzo al 7 de mayo, Me parto de risa. Me muero de pena, TERCERA exposición de Txomin Badiola en la galería tras DEMASIADO CERCANA COMO PARA IGNORARLA, DEMASIADO REMOTA COMO PARA PODER INTERVENIR realizada en 2015.
→ Txomin BadiolaSon nueve esculturas, aunque algunas no lo parezcan, dos de ellas formadas por varias unidades autónomas. La que da título a la exposición está compuesta por cinco elementos originados a partir de uno cinco años mayor. Cada una es independiente, aunque en conjunto forman una especie de poema: ME MUERO DE RISA DE PENA ME PARTO ME PARTO ME MUERO ME PARTO DE RISA DE PENA ME MUERO. Ardor y manía es al mismo tiempo una versión volumétrica de las anteriores y una reorganización de los elementos de una pieza de hace once años. En el monologo del sepulturero de Hamlet, el príncipe se encuentra con los restos del bufón del reino y se lamenta (“Alas poor Yorick!”) de que aquel que encarnaba la alegría de vivir, el chiste, la burla, se halle reducido a una sucia y aborrecible calavera. Alas poor Andre hace uso de dos noticias —convertidas aquí en carteles (producidos once años atrás para otro proyecto) entrevistos a través de una arquitectura que se desmorona— en las cuales dos personas (una de ellas es Andre) al morir dejan en herencia a sendos teatros sus propias calaveras para que con ellas se interprete el famoso monólogo sobre la vanidad de la vida. Bastardos blancos son cuatro piezas que evocan a otras cuatro de la exposición anterior pero en un punto de creciente evanescencia. Monumento y De los udam son contramonumentos que sirven a una posteridad improbable. Flujos, mutaciones, filiaciones es una pieza que no consiguió el pase a la exposición anterior porque estaba esperando a esta, que es donde debe estar. Winckelmann y Lessing son dos ilustrados que supieron que el arte bien podría ser el inconsciente de la historia. Malevich creó un icono de una serenidad interiormente desgarrada, el principio y el fin, el alfa y el omega. En No me tendrás por inocente estas imágenes (originadas doce años atrás) se articulan a través de un artefacto funesto sin haberlo querido. Finalmente Esos desechos es literalmente eso, una serie de restos de diferentes épocas puestos a trabajar en su vocación de ser.
Son nueve esculturas, aunque algunas no lo parezcan, dos de ellas formadas por varias unidades autónomas. La que da título a la exposición está compuesta por cinco elementos originados a partir de uno cinco años mayor. Cada una es independiente, aunque en conjunto forman una especie de poema: ME MUERO DE RISA DE PENA ME PARTO ME PARTO ME MUERO ME PARTO DE RISA DE PENA ME MUERO. Ardor y manía es al mismo tiempo una versión volumétrica de las anteriores y una reorganización de los elementos de una pieza de hace once años. En el monologo del sepulturero de Hamlet, el príncipe se encuentra con los restos del bufón del reino y se lamenta (“Alas poor Yorick!”) de que aquel que encarnaba la alegría de vivir, el chiste, la burla, se halle reducido a una sucia y aborrecible calavera. Alas poor Andre hace uso de dos noticias —convertidas aquí en carteles (producidos once años atrás para otro proyecto) entrevistos a través de una arquitectura que se desmorona— en las cuales dos personas (una de ellas es Andre) al morir dejan en herencia a sendos teatros sus propias calaveras para que con ellas se interprete el famoso monólogo sobre la vanidad de la vida. Bastardos blancos son cuatro piezas que evocan a otras cuatro de la exposición anterior pero en un punto de creciente evanescencia. Monumento y De los udam son contramonumentos que sirven a una posteridad improbable. Flujos, mutaciones, filiaciones es una pieza que no consiguió el pase a la exposición anterior porque estaba esperando a esta, que es donde debe estar. Winckelmann y Lessing son dos ilustrados que supieron que el arte bien podría ser el inconsciente de la historia. Malevich creó un icono de una serenidad interiormente desgarrada, el principio y el fin, el alfa y el omega. En No me tendrás por inocente estas imágenes (originadas doce años atrás) se articulan a través de un artefacto funesto sin haberlo querido. Finalmente Esos desechos es literalmente eso, una serie de restos de diferentes épocas puestos a trabajar en su vocación de ser.