13.02.2016
12.03.2016
Inauguración
Estudio
CarrerasMugica tiene el agrado de presentar a partir del 13 de febrero y hasta el 12 de marzo una exposición de Kiko Pérez, segunda individual en la galería tras la realizada con Iñaki Imaz en 2010
El trabajo mostrado en esta exposición surge de la necesidad de asumir un riesgo y cierta incomodidad en la manera de enfrentarse al arte y supone un ejercicio de aceptación.
Las obras están principalmente concebidas desde lo visual, sin embargo continúan una paradójica línea de trabajo sobre papel que atiende más a la lógica de construcción de objetos que a la creación de imágenes. Sin existir una voluntad de representación, hacen referencia a géneros clásicos de la pintura, como paisajes (urbanos) y naturalezas muertas de la vida moderna, otras veces son independientes pero se mantienen bajo la influencia retiniana de estos modelos. En cualquier caso constituyen un intento de poner en evidencia un personal modo de ver.
La inmediatez y lo instintivo se dan en el proceso como un mecanismo para afrontar lo real; lo inaprensible como condicionante para que se dé un encuentro en lo artístico. Prevalece la idea de hacer lo que no se sabe, con la certeza de saber que necesariamente siempre se escapa algo.
El trabajo mostrado en esta exposición surge de la necesidad de asumir un riesgo y cierta incomodidad en la manera de enfrentarse al arte y supone un ejercicio de aceptación.
Las obras están principalmente concebidas desde lo visual, sin embargo continúan una paradójica línea de trabajo sobre papel que atiende más a la lógica de construcción de objetos que a la creación de imágenes. Sin existir una voluntad de representación, hacen referencia a géneros clásicos de la pintura, como paisajes (urbanos) y naturalezas muertas de la vida moderna, otras veces son independientes pero se mantienen bajo la influencia retiniana de estos modelos. En cualquier caso constituyen un intento de poner en evidencia un personal modo de ver.
La inmediatez y lo instintivo se dan en el proceso como un mecanismo para afrontar lo real; lo inaprensible como condicionante para que se dé un encuentro en lo artístico. Prevalece la idea de hacer lo que no se sabe, con la certeza de saber que necesariamente siempre se escapa algo.