11.09.2026
08.11.2026
Inauguración 11 September 19:00
Nave
CarrerasMugica tiene el placer de presentar, a partir del 11 de septiembre hasta el 8 de noviembre de 2026 "IPAR BALTZA" de Erlea Maneros Zabala. Es la quinta exposición de la artista en la galería en la que mostrará más de 360 monotipos, deconstrucción de imágenes y videoinstalación.
→ Erlea Maneros ZabalaIpar Baltza es la quinta exposición individual de Erlea Maneros Zabala en Carreras Mugica. La muestra toma su nombre de una de las obras, Ipar Baltza (norte negro), un término marítimo y meteorológico vasco que designa un viento norte severo, a menudo asociado a mares embravecidos y malas condiciones climáticas.
The Revolt of Form I (2026) es una serie de 369 monotipos realizados suspendiendo tinta sobre agua. Producidas a lo largo de varios meses, las obras documentan cómo Maneros Zabala manipula la densidad, la temperatura y la profundidad del agua, así como el tipo de tinta y de soporte, para contraer o expandir las formas de aspecto objetual que crea en cada página. A través de la serialidad y la acumulación, estas piezas construyen una estructura que sugiere un alfabeto de signos. Cada estampa ilustra una tensión entre el impulso del espectador por atribuir significado a las formas y la atracción hacia una ideación abstracta.
En The Revolt of Form II (2026), Maneros Zabala recurre al mismo proceso basado en el agua; en este caso, se centra en una forma que atraviesa verticalmente cada página, en referencia al mundo natural que la rodea.
Orientalisms (2010) yuxtapone imágenes publicadas en periódicos estadounidenses entre 2001 y 2005 con dibujos de ilusiones ópticas. Las obras son deconstrucciones formales de imágenes presentadas al público estadounidense por los grandes medios como documentos, como ventanas a las realidades de los conflictos en Oriente Medio. Señalan el modo en que los editores estilizan y moldean la representación en las fotografías de prensa, incidiendo en la percepción pública de los acontecimientos a través de decisiones sobre la imagen, el encuadre, el color, la composición, el tamaño, etc. La obra emula una suerte de análisis pseudovisual, proponiendo hipótesis sobre la estética de estas imágenes al sugerir referencias a estilos de la historia del arte occidental —el romanticismo del siglo XIX, el clasicismo, el orientalismo, entre otros— y estableciendo comparaciones con ilusiones visuales. Ya sea acertada o una extravagancia absurda de la imaginación, la obra desnaturaliza estas imágenes al despojarlas de su contexto original, obligando a una mirada crítica sobre sus cualidades formales, no como ilustraciones que acompañan artículos de prensa escrita, sino como elementos que configuran nuestra percepción por derecho propio. Orientalisms aborda el modo en que la estética de estas imágenes homogeneiza a sus sujetos, recurriendo a la belleza y a lo sublime para volver la guerra permisible y, más aún, digerible para sus audiencias.
Ipar Baltza (2026) es una videoinstalación de tres canales que documenta el comportamiento de la tinta en el momento en que entra en contacto con el cristal y pasa por un escáner en el proceso de captura de imágenes digitales. Maneros Zabala registra el suceso físico de la bandeja que transporta las diapositivas hacia el interior de la máquina: el sonido de la fricción y la forma de la bandeja negra. Los vídeos se despliegan como un desplazamiento horizontal, estructurado por un patrón visual y sonoro rítmico, que capta momentos fugaces de formas que emergen y desaparecen. Estas grabaciones se yuxtaponen con escenas del estudio de Maneros Zabala, donde una serpiente de cascabel se desplaza con naturalidad entre los objetos. La serpiente de cascabel porta en esta obra un conjunto contradictorio de significados simbólicos. Las escenas generan una expectativa de peligro: animal venenoso, salvaje, algo que temer y de lo que mantener las distancias. Pero las imágenes desmienten esa expectativa, mostrando en su lugar naturalidad y convivencia, presentándola como un animal tranquilo, domesticado, en libre movimiento, marcando el punto en el que familiaridad y amenaza se superponen. En la Revolución americana, Benjamin Franklin y otros emplearon la serpiente de cascabel como emblema de las colonias: vigilante y peligrosa. La viñeta de Franklin "Join, or Die" (Únete o muere) utilizaba una serpiente segmentada para representar la unidad colonial. Este simbolismo ha sido retomado en contextos contemporáneos, en particular por movimientos libertarios (la bandera "Don't Tread on Me", "No me pises") y ciertos movimientos políticos conservadores, así como por el ámbito militar. Esta iconografía está muy presente en el entorno de la artista, que vive cerca del Marine Corps Air Ground Combat Center, en Twentynine Palms.
Ipar Baltza es la quinta exposición individual de Erlea Maneros Zabala en Carreras Mugica. La muestra toma su nombre de una de las obras, Ipar Baltza (norte negro), un término marítimo y meteorológico vasco que designa un viento norte severo, a menudo asociado a mares embravecidos y malas condiciones climáticas.
The Revolt of Form I (2026) es una serie de 369 monotipos realizados suspendiendo tinta sobre agua. Producidas a lo largo de varios meses, las obras documentan cómo Maneros Zabala manipula la densidad, la temperatura y la profundidad del agua, así como el tipo de tinta y de soporte, para contraer o expandir las formas de aspecto objetual que crea en cada página. A través de la serialidad y la acumulación, estas piezas construyen una estructura que sugiere un alfabeto de signos. Cada estampa ilustra una tensión entre el impulso del espectador por atribuir significado a las formas y la atracción hacia una ideación abstracta.
En The Revolt of Form II (2026), Maneros Zabala recurre al mismo proceso basado en el agua; en este caso, se centra en una forma que atraviesa verticalmente cada página, en referencia al mundo natural que la rodea.
Orientalisms (2010) yuxtapone imágenes publicadas en periódicos estadounidenses entre 2001 y 2005 con dibujos de ilusiones ópticas. Las obras son deconstrucciones formales de imágenes presentadas al público estadounidense por los grandes medios como documentos, como ventanas a las realidades de los conflictos en Oriente Medio. Señalan el modo en que los editores estilizan y moldean la representación en las fotografías de prensa, incidiendo en la percepción pública de los acontecimientos a través de decisiones sobre la imagen, el encuadre, el color, la composición, el tamaño, etc. La obra emula una suerte de análisis pseudovisual, proponiendo hipótesis sobre la estética de estas imágenes al sugerir referencias a estilos de la historia del arte occidental —el romanticismo del siglo XIX, el clasicismo, el orientalismo, entre otros— y estableciendo comparaciones con ilusiones visuales. Ya sea acertada o una extravagancia absurda de la imaginación, la obra desnaturaliza estas imágenes al despojarlas de su contexto original, obligando a una mirada crítica sobre sus cualidades formales, no como ilustraciones que acompañan artículos de prensa escrita, sino como elementos que configuran nuestra percepción por derecho propio. Orientalisms aborda el modo en que la estética de estas imágenes homogeneiza a sus sujetos, recurriendo a la belleza y a lo sublime para volver la guerra permisible y, más aún, digerible para sus audiencias.
Ipar Baltza (2026) es una videoinstalación de tres canales que documenta el comportamiento de la tinta en el momento en que entra en contacto con el cristal y pasa por un escáner en el proceso de captura de imágenes digitales. Maneros Zabala registra el suceso físico de la bandeja que transporta las diapositivas hacia el interior de la máquina: el sonido de la fricción y la forma de la bandeja negra. Los vídeos se despliegan como un desplazamiento horizontal, estructurado por un patrón visual y sonoro rítmico, que capta momentos fugaces de formas que emergen y desaparecen. Estas grabaciones se yuxtaponen con escenas del estudio de Maneros Zabala, donde una serpiente de cascabel se desplaza con naturalidad entre los objetos. La serpiente de cascabel porta en esta obra un conjunto contradictorio de significados simbólicos. Las escenas generan una expectativa de peligro: animal venenoso, salvaje, algo que temer y de lo que mantener las distancias. Pero las imágenes desmienten esa expectativa, mostrando en su lugar naturalidad y convivencia, presentándola como un animal tranquilo, domesticado, en libre movimiento, marcando el punto en el que familiaridad y amenaza se superponen. En la Revolución americana, Benjamin Franklin y otros emplearon la serpiente de cascabel como emblema de las colonias: vigilante y peligrosa. La viñeta de Franklin "Join, or Die" (Únete o muere) utilizaba una serpiente segmentada para representar la unidad colonial. Este simbolismo ha sido retomado en contextos contemporáneos, en particular por movimientos libertarios (la bandera "Don't Tread on Me", "No me pises") y ciertos movimientos políticos conservadores, así como por el ámbito militar. Esta iconografía está muy presente en el entorno de la artista, que vive cerca del Marine Corps Air Ground Combat Center, en Twentynine Palms.