30.03.2019
15.05.2019
Inauguración
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CarrerasMugica tiene el agrado de presentar una exposición dedicada a Eduardo Chillida, en la que se expondrán una veintena de obras entre esculturas (en hierro, acero, alabastro mármol y tierra cocida) y obras sobre papel de todos los periodos de su trayectoria artística.
→ Eduardo ChillidaEduardo Chillida (San Sebastián, 1924-2002) es uno de los artistas españoles más internacionales de la segunda mitad siglo XX y sin duda el escultor más reconocido de este periodo. Su obra ha traspasado las fronteras de nuestro país y está presente en las colecciones de los museos más relevantes. A lo largo de su trayectoria ha expuesto en las más importantes galerías y en los museos de todo el mundo.
El éxito de Chillida reside en la riqueza de su propuesta, la calidad plástica y en su carácter constantemente renovador, que le lleva a estar siempre buscando y encontrando nuevas líneas estéticas, sin perder nunca la coherencia. Esta riqueza se debe en gran parte a su valentía para afrontar nuevos retos con diferentes materiales, desde el yeso, el alabastro, hierro, acero, piedra, hormigón, madera, mármol, terracota, papel.... En Chillida, el material deja de ser un mero soporte para ser un agente activo con el que el artista establece un diálogo, y juntos generan nuevas obras sorprendentes, muy diferentes a las creadas en otros soportes. Se expondrá una obra en hierro excepcional de 1952 titulado titulada “Tres I”, en la que Chillida toma tres hoces de hierro y las transforma en una composición escultórica que dialoga con el espacio que habita, del mismo modo que lo hará años después su mítico “Peine de los Vientos”. La serie peine de vientos se inicia también en 1952.
En las piezas de acero busca más la monumentalidad, que se observa en obras presentes en la exposición como “Topos – Estela VII” de 1988, o la famosa “Gure Aitaren Etxea” que se encuentra en la Casa de Juntas de Guernica, de la que exhibirá un estudio en acero de 1987. También en acero estará presente un magnífico Locmariaquer VI, pieza realizada a partir de una plancha metálica que Chillida ha cortado y plegado geométricamente, y de la que estaba particularmente satisfecho.
Se mostrarán también tres lurras, trabajos elaborados en Saint Paul de Vence (Francia) donde aúna en una sola pieza de tierra cocida el carácter volumétrico del bloque con el dibujo geométrico que imprime en él ya sea por incisión o aplicación de óxido.
Mención especial merece sus obras sobre papel. Lejos de ser bocetos, constituyen otro campo en el que Chillida desarrolla su investigación estética con el mismo interés que en el resto de su obra escultórica. Expondremos desde sus tintas más gestuales de finales de los 50 y principios de los 60, a sus dibujos de manos, collages con brea, y especialmente un importante grupo de gravitaciones, donde el papel deja de ser un soporte para convertirse en un elemento volumétrico de carácter escultórico.
Eduardo Chillida (San Sebastián, 1924-2002) es uno de los artistas españoles más internacionales de la segunda mitad siglo XX y sin duda el escultor más reconocido de este periodo. Su obra ha traspasado las fronteras de nuestro país y está presente en las colecciones de los museos más relevantes. A lo largo de su trayectoria ha expuesto en las más importantes galerías y en los museos de todo el mundo.
El éxito de Chillida reside en la riqueza de su propuesta, la calidad plástica y en su carácter constantemente renovador, que le lleva a estar siempre buscando y encontrando nuevas líneas estéticas, sin perder nunca la coherencia. Esta riqueza se debe en gran parte a su valentía para afrontar nuevos retos con diferentes materiales, desde el yeso, el alabastro, hierro, acero, piedra, hormigón, madera, mármol, terracota, papel.... En Chillida, el material deja de ser un mero soporte para ser un agente activo con el que el artista establece un diálogo, y juntos generan nuevas obras sorprendentes, muy diferentes a las creadas en otros soportes. Se expondrá una obra en hierro excepcional de 1952 titulado titulada “Tres I”, en la que Chillida toma tres hoces de hierro y las transforma en una composición escultórica que dialoga con el espacio que habita, del mismo modo que lo hará años después su mítico “Peine de los Vientos”. La serie peine de vientos se inicia también en 1952.
En las piezas de acero busca más la monumentalidad, que se observa en obras presentes en la exposición como “Topos – Estela VII” de 1988, o la famosa “Gure Aitaren Etxea” que se encuentra en la Casa de Juntas de Guernica, de la que exhibirá un estudio en acero de 1987. También en acero estará presente un magnífico Locmariaquer VI, pieza realizada a partir de una plancha metálica que Chillida ha cortado y plegado geométricamente, y de la que estaba particularmente satisfecho.
Se mostrarán también tres lurras, trabajos elaborados en Saint Paul de Vence (Francia) donde aúna en una sola pieza de tierra cocida el carácter volumétrico del bloque con el dibujo geométrico que imprime en él ya sea por incisión o aplicación de óxido.
Mención especial merece sus obras sobre papel. Lejos de ser bocetos, constituyen otro campo en el que Chillida desarrolla su investigación estética con el mismo interés que en el resto de su obra escultórica. Expondremos desde sus tintas más gestuales de finales de los 50 y principios de los 60, a sus dibujos de manos, collages con brea, y especialmente un importante grupo de gravitaciones, donde el papel deja de ser un soporte para convertirse en un elemento volumétrico de carácter escultórico.