22.05.2021
30.07.2021
Inauguración
Nave
CarrerasMugica tiene el agrado de presentar del 22 de mayo al 30 de julio ANIMALES QUE AGUANTAN EL PESO DE CARGAS MISTERIOSAS, tercera exposición de Jon Mikel Euba en la galería tras ONE PER MINUTE. 24 MINUTES IN ISTANBUL realizada en 2019
Se denomina comúnmente coartada al argumento que utiliza una persona para justificar que se encontraba en otro lugar en el momento de un suceso. A la hora de conformar una exposición, una coartada es una manera técnica para colocarse en otro supuesto lugar, deslocalizarse pero con el propósito de aparecer finalmente presente. La coartada permite a uno sentir que es otro quien dirige los acontecimientos, de modo que el trabajo consiste en colocarse al servicio de dicha dirección. Esta exposición es el resultado de un sistema de coartadas en el que lo más complicado ha sido idear pretextos que coarten las infinitas posibilidades (formales, posicionales, ejecutivas, relacionales), favoreciendo que una gran variedad de combates singulares cobren sentido al liberarse del cúmulo de coerciones que esconden las inercias de toda convención.
De niño me contaron que el sistema que se utilizaba antiguamente para crear caminos transitables en una ladera, consistía en cargar un burro con mucho peso y soltarlo en dirección a la cumbre. El burro, un animal que economiza de manera extrema la energía que invierte en la consecución de sus actividades, siempre describirá pendientes lo más horizontales posibles, que, en zig-zag, le llevarán a la cumbre invirtiendo el mínimo esfuerzo en relación a la carga soportada. Una vez definido el camino por medio del animal, se traducía posteriormente para uso humano ensanchándolo en lo que llamaban pistas. Podríamos ver esa “forma” —el camino resultante en zig-zag— como el resultado de una ecuación que incluye: 1. Un obstáculo preexistente: la ladera; 2. Un deseo o un objetivo, la acción a realizar: subir la pendiente, 3. Un instrumento de medición y cálculo, el burro, que lleva incorporado en sí mismo la premisa “ahorro energía”; y para terminar, 4. Se necesita añadir a la ecuación algo extra: la carga.
En el proceso artístico, de manera similar, para que aparezca finalmente lo que sería una forma, —sea el zig-zag o la ladera de la que no sabemos al inicio ni que pendiente ni altura tiene hasta que llegamos arriba— solo sabemos intuitivamente que debemos cargar una estructura al máximo, con una gran cantidad de materiales Reales, Ideales y Vitales que hagan que la relación entre el peso de todos ellos y la premisa animal de ahorrar energía, generen la vía. Un camino que al ser transitado, nos dé las medidas del ancho de la ladera, y que al llegar al final (si lo hacemos) nos muestre la forma —el zigzag y la altitud de la montaña—. Como hace el burro, habrá que crear subterfugios, poniéndonos delante cualquier tipo de zanahorias, reclamos que dirijan al animal que somos en determinada dirección. Lo específico del proceso artístico es que somos nosotros mismos burro, ladera, carga, pista y zanahoria. Pero cumplido lo anterior, una estructura o estrategia puede darnos una forma, pero ninguna forma por sí misma nos asegura el sentido, pues éste siempre estará en otro lugar y dependerá de la complejidad de la incógnita y la motivación, y de la manera en que se conjuguen los factores que intervienen en relación a la necesidad genuina de nuestra acción.
Una exposición además de ser un lugar donde se exhiben trabajos ya terminados, puede funcionar como aparato que permita precipitar procesos para digerir pública y externamente el material con el que estamos trabajando. Recientemente veía en televisión un documental donde explicaban cómo algunas arañas al no tener estómago, paralizan con veneno a sus futuros alimentos, sus presas, e inyectan unos jugos digestivos que producen una digestión externa del animal dentro de sus propios tegumentos, sorbiendo a continuación la papilla resultante. Del mismo modo, esta exposición Animales que aguantan el peso de cargas misteriosas es una digestión, una larga rumia, donde cada una de las tres salas deCarrerasMugica, se correspondería con las diferentes partes de un estómago; un lugar de producción, donde se tratará de eludir la idea deexposición, para así poder producir una exposición.
Se denomina comúnmente coartada al argumento que utiliza una persona para justificar que se encontraba en otro lugar en el momento de un suceso. A la hora de conformar una exposición, una coartada es una manera técnica para colocarse en otro supuesto lugar, deslocalizarse pero con el propósito de aparecer finalmente presente. La coartada permite a uno sentir que es otro quien dirige los acontecimientos, de modo que el trabajo consiste en colocarse al servicio de dicha dirección. Esta exposición es el resultado de un sistema de coartadas en el que lo más complicado ha sido idear pretextos que coarten las infinitas posibilidades (formales, posicionales, ejecutivas, relacionales), favoreciendo que una gran variedad de combates singulares cobren sentido al liberarse del cúmulo de coerciones que esconden las inercias de toda convención.
De niño me contaron que el sistema que se utilizaba antiguamente para crear caminos transitables en una ladera, consistía en cargar un burro con mucho peso y soltarlo en dirección a la cumbre. El burro, un animal que economiza de manera extrema la energía que invierte en la consecución de sus actividades, siempre describirá pendientes lo más horizontales posibles, que, en zig-zag, le llevarán a la cumbre invirtiendo el mínimo esfuerzo en relación a la carga soportada. Una vez definido el camino por medio del animal, se traducía posteriormente para uso humano ensanchándolo en lo que llamaban pistas. Podríamos ver esa “forma” —el camino resultante en zig-zag— como el resultado de una ecuación que incluye: 1. Un obstáculo preexistente: la ladera; 2. Un deseo o un objetivo, la acción a realizar: subir la pendiente, 3. Un instrumento de medición y cálculo, el burro, que lleva incorporado en sí mismo la premisa “ahorro energía”; y para terminar, 4. Se necesita añadir a la ecuación algo extra: la carga.
En el proceso artístico, de manera similar, para que aparezca finalmente lo que sería una forma, —sea el zig-zag o la ladera de la que no sabemos al inicio ni que pendiente ni altura tiene hasta que llegamos arriba— solo sabemos intuitivamente que debemos cargar una estructura al máximo, con una gran cantidad de materiales Reales, Ideales y Vitales que hagan que la relación entre el peso de todos ellos y la premisa animal de ahorrar energía, generen la vía. Un camino que al ser transitado, nos dé las medidas del ancho de la ladera, y que al llegar al final (si lo hacemos) nos muestre la forma —el zigzag y la altitud de la montaña—. Como hace el burro, habrá que crear subterfugios, poniéndonos delante cualquier tipo de zanahorias, reclamos que dirijan al animal que somos en determinada dirección. Lo específico del proceso artístico es que somos nosotros mismos burro, ladera, carga, pista y zanahoria. Pero cumplido lo anterior, una estructura o estrategia puede darnos una forma, pero ninguna forma por sí misma nos asegura el sentido, pues éste siempre estará en otro lugar y dependerá de la complejidad de la incógnita y la motivación, y de la manera en que se conjuguen los factores que intervienen en relación a la necesidad genuina de nuestra acción.
Una exposición además de ser un lugar donde se exhiben trabajos ya terminados, puede funcionar como aparato que permita precipitar procesos para digerir pública y externamente el material con el que estamos trabajando. Recientemente veía en televisión un documental donde explicaban cómo algunas arañas al no tener estómago, paralizan con veneno a sus futuros alimentos, sus presas, e inyectan unos jugos digestivos que producen una digestión externa del animal dentro de sus propios tegumentos, sorbiendo a continuación la papilla resultante. Del mismo modo, esta exposición Animales que aguantan el peso de cargas misteriosas es una digestión, una larga rumia, donde cada una de las tres salas deCarrerasMugica, se correspondería con las diferentes partes de un estómago; un lugar de producción, donde se tratará de eludir la idea deexposición, para así poder producir una exposición.