
La obra de Txomin Badiola en las últimas tres décadas ha estado presidida por la noción de la MALA FORMA: una forma que, a la vez que es garante de la organización de sus componentes, lo es también de su propia transgresión; una forma incompleta carencial y al mismo tiempo exuberante y desbordada, que produce una narratividad aunque solo sea generada en el discurrir de los fragmentos; una forma atravesada por el deseo en la que el artista prueba a volcar todos los aspectos que le conciernen, desde las cuestiones más personales y biográficas, a las políticas e históricas, así como las relativas al lenguaje con el que se trabaja y los procesos que dan lugar a las obras. Sus piezas e instalaciones utilizan una gran variedad de medios, desde las construcciones propias del bricoleur (que evocan las tradiciones de la arquitectura, la escultura y el diseño do it yourself), otros más narrativos como la fotografía el video, o el texto escrito.
Txomin Badiola (Bilbao, 1957) vive y trabaja en Bilbao. Galardonado con el premio Gure Artea 1986 y el premio ICARO al artista joven más sobresaliente en 1987, su obra ha sido objeto de muestras individuales y colectivas entre las que caben destacar PRIMER PROFORMA 2010 BADIOLA EUBA PREGO 30 ejercicios 40 días 8 horas al día en MUSAC, Léon, en 2010; La Forme Qui Pense en el Museé d'Art Moderne de Saint-Étienne, Francia, en 2007, y Malas Formas 1990-2002 en el MACBA, Barcelona, y el Museo de Bellas Artes de Bilbao en 2002. Su último trabajo ha sido Malformalismo, un libro publicado por Caniche.