
Con una práctica variada y pionera que abarca la escultura a pequeña escala, el trabajo en escayola, el dibujo, el grabado y el collage, Eduardo Chillida (San Sebastian, 1924) es conocido sobre todo por sus destacadas esculturas públicas monumentales, expuestas principalmente en España, Alemania, Francia y Estados Unidos. A lo largo de su carrera, Chillida se basó en su fascinación por las formas orgánicas, así como en influencias de las filosofías, la poesía y la historia europeas y orientales, para desarrollar una voz artística que comunicara y resonara con un continente en rápida transformación. Sus construcciones de hierro oxidado, formalmente rigurosas, están impregnadas de tensión y equilibrio. La contribución de Chillida a la reputación artística española de posguerra y su legado personal perduran a través de su obra y también de la Fundación que creó en 2000. Ese mismo año, Chillida inauguró Chillida Leku, un espacio expositivo y parque escultórico reconvertido en el histórico caserío Zabalaga, en la localidad de Hernani, cerca de San Sebastián.
Eduardo Chillida (San Sebastian, 1924) recibió numerosos galardones a lo largo de su carrera como el Gran Premio di Scultura alla Biennale di Venezia (1958), Carnegie Prize, Carnegie Institute (1964), Andrew W. Mellon Prize, Andrew W. Mellon Foundation (1978), Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, Ministerio de Cultura y Deporte (1981), Grand Prix national des Arts et des Lettres, Ministerio de Cultura Francia (1984), Premio Príncipe de Asturias de las Artes, Fundación Princesa de Asturias (1987) y Praemium Imperiale, the Japan Art Association, Japón (1991) entre otros. Su obra está presente en numerosos museos y colecciones publicas.