
Burge trabaja encontrando maneras de manufacturar pliegues, estrías, uniones, ranuras, perforaciones, sesgos, muescas y ondulaciones a través de esculturas autónomas y relieves. Al imprimar, pintar y disponerlas en el espacio ocurren algunas relaciones significativas que deseo explorar aisladamente, prescindiendo a veces de su función inicial. Formas que pueden sugerir mapas de borrascas, cartografías del aire en movimiento. La palabra collage para una acumulación de líneas con resonancias morfológicas trazadas sobre hojas de implica el corta-y-pega de materiales, conforma una ilustración y además indica el paso entre dos y tres dimensiones, siendo éstas distintas formas de ponderar sobre un mismo suceso.
Leo Burge (Londres, 1991) vive y trabaja en Bilbao. Entre 2009 y 2013 cursó estudios en la Facultad de Bellas Artes de la UPV/EHU en Leioa y en la Koninklijke Academie van Beeldende Kunsten (KABK) en La Haya (Holanda). En 2015 participó en Kalostra, escuela experimental de arte (Donostia-San Sebastián). En 2019 publicó los textos La casa al borde de la soledad en el número 6 de la revista Eremuak y Contando Sílabas como parte de la exposición Loa Ots en CentroCentro (Madrid). Ha expuesto de forma individual en la sala Torre de Ariz El verano de Blinky y la curva legítima (Basauri, 2017). Su trabajo también se ha podido ver de forma colectiva en el Centro Azkuna Bi, dos, two (Bilbao, 2018), en la sala Rekalde Ertibil (Bilbao, 2016) T-Festa (San Sebastián 2016), Gio Bat (Bilbao 2015) y Galería Cosmos (Bilbao 2014). En 2016 recibió el 1º Premio Ertibil de la Diputación Foral de Vizcaya para jóvenes artistas.